Un día en la Quinta do Rapozinho: el encanto del Portugal rural
¿Se ha preguntado alguna vez cómo es un día cualquiera en la Quinta do Rapozinho? Acompáñenos en un recorrido por la apacible rutina de la vida en el campo, en nuestra hermosa quinta.
Las mañanas empiezan con calma: una cesta de pan recién hecho y huevos de la casa ante su puerta, la niebla disipándose sobre el valle. Los niños se acercan al gallinero mientras el agua rompe a hervir.
Al mediodía apetece la piscina, o un paseo hasta el río. Las tardes se deslizan despacio: un libro en el balcón, una cata en la bodega, una siesta a la sombra. Y cuando la luz se vuelve más suave, las vacas regresan, asoman las estrellas y la cena no tiene prisa ninguna.
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